octubre 16, 2024

Más de 161 niños, niñas y adolescentes reciben atención en el programa de Diagnóstico Clínico Especializado del Servicio de Protección

En una reciente entrevista en Radio Cappissima, profesionales del Servicio de Protección Especializada (SPE) compartieron detalles sobre una nueva línea de acción implementada desde su creación en 2021, destinada a mejorar la protección y bienestar de niños, niñas y adolescentes cuyos derechos han sido vulnerados. Esta iniciativa, conocida como Diagnóstico Clínico Especializado (DCE), ha permitido atender a más de 161 menores hasta la fecha.

Paola Novoa, directora del programa de DCE, destacó en la entrevista la relevancia de esta transformación en comparación con el antiguo sistema conocido como DAM. “La expertiz de los profesionales se ha ampliado, lo que nos permite evaluar de manera más precisa el nivel de protección o desprotección de cada niño o niña. Esto se convierte en la puerta de entrada a otros programas de protección que ofrece el servicio”, explicó Novoa.

El DCE interviene en casos derivados desde el Tribunal de Familia, así como de la Oficina Local de la Niñez (OLN) de la Ilustre Municipalidad de Arica. En este último caso, se abordan situaciones no judicializadas, ayudando a determinar si un caso debería avanzar al ámbito judicial.

Una de las innovaciones más significativas de este nuevo modelo es la inclusión activa de las familias. Novoa enfatizó que el objetivo es “reparar y resignificar las experiencias de los niños y sus familias, y proporcionarles herramientas a los adultos responsables para mejorar sus competencias parentales”.

Llamado a denunciar situaciones de vulneración

Junto a Paola Arellano, jefa (s) de Servicios y Prestaciones, Novoa instó a la comunidad a denunciar cualquier acción que vulnere los derechos de niños y niñas, como el trabajo infantil o el maltrato físico o psicológico. “La prevención y la intervención temprana son fundamentales para garantizar infancias sanas y evitar situaciones más graves de vulneración”, afirmaron ambas profesionales.

En la región de Arica, se ha reportado que más de 2.073 niños y adolescentes han sido víctimas de algún tipo de vulneración. Arellano subrayó la importancia de que el servicio continúe fortaleciendo las competencias familiares, asegurando que “el ingreso de niños, niñas o adolescentes a un sistema de cuidado alternativo como último recurso no exime a la familia de su responsabilidad. Nosotros seguimos trabajando en habilitar a la familia, reparando y resignificando aquello que generó el ingreso de un niño o niña a programas o cuidado residencial, haciendo un trabajo conjunto con el intersector”.