noviembre 10, 2025

Gabriela Novoa, la primera mujer a cargo de naves en el Terminal Puerto Arica

La mujer es líder y cumple tareas que por años fueron ‘masculinizadas’ asegurando que “las capacidades no tienen género”.

Siete años lleva Gabriela Novoa trabajando en el Terminal Puerto Arica (TPA). Ingresó a los 21 años a un trabajo que cargaba el estigma de ser ‘masculinizado’, pero ha demostrado que no existen diferencias de género cuando se trata de desempeñar lo que se ama.

Se le puede ver caminando con seguridad, siempre equipada con casco y chaleco de seguridad, dando instrucciones a través de una radio. Alternativamente, puede estar en una oficina rodeada de varias pantallas, monitoreando la llegada y salida de naves, así como las cargas que traen o llevan, mientras un grupo de hombres supervisa el movimiento portuario.

Gabriela comenzó “desde abajo”, haciendo preguntas para adquirir más conocimiento, hasta que hace unos meses fue nombrada jefa de naves, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar este cargo en la historia del puerto local. Antes de ella, solo hombres habían tenido esta responsabilidad, que implica liderar a un equipo y gestionar la operación de buques de diferentes tipos, ya sean de contenedores o graneleros.

Su experiencia también incluye el haber sido capataz, supervisando y dirigiendo las operaciones de carga y descarga de mercancías, asegurando el cumplimiento de los procedimientos de seguridad y normativas vigentes. “Trabajar con la gente es complejo; hay que tener mucha empatía, ponerse en el lugar del otro y siempre escuchar, que es lo más importante”, señala.

En su rol actual, supervisa las operaciones, garantizando que se cumplan los protocolos de seguridad y coordinando las acciones entre el personal y la tripulación. “Al principio, hay mucho prejuicio, pero cuando se demuestra que se es igual de capaz que un hombre, que se tiene interés en estas tareas y ganas de estar aquí, el respeto surge de manera natural. Llevo casi dos meses en este cargo, aún estoy en proceso de aprendizaje, pero estoy muy contenta, porque como jefa de naves siento que se realiza la verdadera labor portuaria, recibiendo a los buques de otros países”, expresa Gabriela.

Uno de los aspectos que más la entusiasma de su trabajo es la interacción con personas de diversas partes del mundo, como filipinos, americanos o rusos. “Hay un cambio muy positivo, ya que las empresas están fomentando la inclusión y la capacitación, especialmente hacia las mujeres. El sector portuario siempre ha sido masculinizado, así que es muy bueno que haya más mujeres en este ámbito. Las capacidades no tienen género”, afirma.

Gabriela anima a sus colegas a seguir sus sueños en el área que más les apasione. “Debemos hacer el cambio y recordar que cuando una mujer abre camino en su carrera, también abre puertas a otras. Es crucial que nos realicemos no solo como madres, sino como trabajadoras, que la opción de quedarnos en casa sea una elección, no algo impuesto como sucedió con nuestras madres o abuelas, que se quedaron en casa debido a un sistema machista”, concluye.