Corte Suprema ratifica penas de más de 650 años de cárcel para 34 integrantes de la organización criminal Los Gallegos
La Corte Suprema de Chile ha confirmado las penas impuestas a 34 miembros del clan Los Gallegos, que suman más de 650 años de prisión efectiva. De los acusados, 31 son extranjeros y fueron condenados por múltiples delitos violentos, incluyendo homicidio, tráfico de drogas y secuestro.
El Fiscal Regional, Mario Carrera Guerrero, declaró que este fallo representa el cierre de un proceso penal histórico, que ha permitido desarticular a una organización que causó estragos en la ciudad. “Este es un mensaje claro para las organizaciones de crimen organizado: las perseguiremos con toda la fuerza del Estado”, añadió.
La Segunda Sala del máximo tribunal acogió los argumentos presentados por la Fiscalía de Arica y ratificó las sentencias dictadas el 6 de marzo pasado. Entre los condenados, se destaca uno que recibió presidio perpetuo por dos homicidios, además de otros 16 años por robo con intimidación y asociación ilícita. Las penas para los demás acusados oscilan entre 541 días y 20 años de cárcel.
Este juicio, que se inició el 22 de abril de 2024 y concluyó el 19 de noviembre del mismo año, es considerado uno de los más significativos a nivel nacional en el combate contra el crimen organizado transnacional. Durante el proceso, se presentaron más de 35 testigos, incluyendo un agente encubierto que infiltró la organización, así como pruebas contundentes como interceptaciones telefónicas y análisis de cuadernos contables.
La investigación, llevada a cabo por la Brigada Antinarcóticos y contra el Crimen Organizado de la PDI Arica, permitió demostrar la participación de Los Gallegos en delitos como el tráfico de drogas, homicidio frustrado a carabineros, y trata de personas, entre otros.
Juicio Oral
Durante el juicio, la Fiscalía expuso la compleja estructura de la organización, que operaba en tres fases: exploración, penetración y consolidación, con el objetivo de establecer un control territorial en Arica. Esta facción, vinculada al Tren de Aragua, está compuesta mayoritariamente por ciudadanos venezolanos que, unidos por lazos familiares y culturales, ejecutaban sus delitos bajo lo que denominaban “la causa”.
