octubre 25, 2024

Camioneros sufren pérdidas económicas y largas esperas en Cuesta Chinchorro

Los recientes derrumbes de rocas en la Cuesta Chinchorro han causado un caos significativo en el tránsito vehicular, afectando a cientos de pasajeros y trabajadores que utilizan esta vía diariamente. Inicialmente, las esperas se extendían por días y noches, pero tras la crisis, las largas horas de espera han comenzado a impactar la quema de combustible y la productividad mensual, dejando a muchos sin tiempo para almorzar y acumulando un cansancio considerable.

«Cuando se produjeron los derrumbes, perdimos el viaje y tuvimos que devolvemos. Estuvimos todo el día aquí, sin tomar desayuno ni almorzar. Fueron días y noches enteras esperando, al final fue todo una pérdida”, relató César Flores, transportista de materiales.

César, quien trabaja transportando materiales para una empresa de extracción, subrayó las dificultades económicas que ha enfrentado debido a las restricciones en la carretera. «Nos pagan por viaje, y con estos derrumbes solo hemos podido hacer la mitad del trabajo. Ha afectado nuestras ganancias semanales en un 50%», expresó, visiblemente preocupado por la situación.

Sergio Orozco, camionero de la empresa Vaf transportes, también se vio afectado por las demoras. «Perdimos la mitad de nuestro sueldo laboral esta semana. Tuvimos que madrugar para intentar llegar a tiempo, pero no pudimos completar ni la mitad de los viajes». Además, comentó que su empresa está evaluando opciones de contingencia, aunque las soluciones no parecen inmediatas: «Estamos a la espera de que nos digan qué hacer, pero con la vía cortada, es difícil avanzar».

Oscañln, quien viaja con regularidad entre Arica y Pozo Almonte, compartió los inconvenientes que enfrenta debido a los cierres inesperados: «Trabajo como coordinador medioambiental para una empresa vial. Normalmente, salgo a las 17 hrs, pero tengo que salir más temprano porque ya me ha pasado que me quedo atrapado y no puedo pasar porque cortan a las 20:00 hrs. Son casi las doce del día y sigo atrapado en el taco, debería estar a las 8 de la mañana en mi trabajo. Estos derrumbes me han retrasado constantemente. He tenido que salir más temprano y aún así me quedé atrapado por dos horas y media en la cuesta. Esto afecta tanto mi productividad como mis tiempos personales».

Los pasajeros y trabajadores que dependen de esta ruta han expresado su frustración ante la falta de soluciones rápidas. Los derrumbes, que se han vuelto más frecuentes en los últimos meses, ya habían mostrado señales de alerta, según algunos conductores. Sin embargo, las acciones para evitar estos problemas parecen haber sido insuficientes, dejando a muchos atrapados entre la incertidumbre y las piedras que bloquean su camino.