Emotiva ceremonia de Acuerdo de Unión Civil en el Centro Penitenciario Femenino de Arica
Una ceremonia emotiva se desarrolló en el Centro Penitenciario Femenino de Arica, cuando dos personas privadas de libertad decidieron formalizar su relación ante la ley mediante un Acuerdo de Unión Civil, siendo la primera de este tipo en dicho recinto penal.
Ante la Oficial Civil Arica, Nathaly Campillay Gutiérrez, Katherine Jopia Tapia y Cristofer (nombre social) Maldonado Castillo expresaron su voluntad de contraer el Acuerdo de Unión Civil, en presencia de familiares, testigos, la población penal y el personal institucional. Durante la ceremonia, firmaron el documento correspondiente y recibieron de la Oficial Civil la Libreta de Acuerdo de Unión Civil.
La alcaide del Centro Penitenciario, teniente coronel Carina Sepúlveda Toloza, destacó que “con este tipo de actividad, estamos potenciando aún más el respeto y garantía de los derechos humanos de las personas privadas de libertad, como es en esta oportunidad el acceso a contraer el Acuerdo de Unión Civil”.
La oficial también valoró el trabajo y las gestiones del área de reinserción de la unidad penal, así como la colaboración de familiares y personas privadas de libertad que hicieron posible esta actividad.
Cristofer Maldonado compartió su alegría: “ha sido un largo trabajo, gracias a Gendarmería, a nuestra gestora que nos ayudó, y a la familia por apoyarnos en este gran paso. Estoy feliz. Para mí, casarse es dar el siguiente paso. Primero saber quién es la persona adecuada y en Katherine encontré todo. El amor es compañía, apoyo, seguridad, tranquilidad y felicidad”.
Katherine Jopia, por su parte, expresó su felicidad por ser parte de esta primera Unión Civil en el CPF Arica y agradeció el apoyo recibido. “Con Cristofer llevamos una relación de 1 año y medio y con esta ceremonia lo estamos declarando para toda la vida. Me siento muy feliz”, dijo.
La psicóloga y gestora de caso, Marjorie Barra Vergara, explicó que en enero las personas privadas de libertad manifestaron su deseo de contraer el Acuerdo de Unión Civil, y desde entonces se realizaron las gestiones necesarias para concretar la ceremonia el 9 de mayo. “Es increíblemente inspirador ver cómo el amor y la determinación de reinserción se unen en su historia”, comentó.
Barra concluyó que su unión es un poderoso testimonio de que la reinserción es posible, incluso en circunstancias difíciles, y que el amor y el apoyo mutuo pueden superar cualquier desafío, abriendo camino hacia un futuro significativo más allá de las barreras enfrentadas.
