CARL COX – El retorno del rey

Escrito por el 12 mayo, 2019

Autor: Eduardo Pérez Waasdorp
Fotos: Dan Reid

“2:30 de la tarde. Llegamos a Playa d’en Bossa […] Hacía un día espléndido, soleado pero fresco y aparcamos en el parking de Space”… Así empezaba el artículo de portada que un servidor firmaba en agosto de 2011  y en el que describía el encuentro que habíamos tenido con el rey de reyes de Ibiza…

Casi 8 años han pasado desde entonces y, como se dice coloquialmente, ha llovido mucho desde ese momento hasta ahora, pero las cosas han cambiado poco para nuestro protagonista de este mes. Si acaso ha conseguido agrandar todavía más su leyenda, convirtiéndose en una suerte de Rey Midas de la escena. Todo lo que hace se cotiza a precio de oro, cada vídeo que publica tiene millones de reproducciones y cada vez que habla, sube el pan. Pocas veces, por no decir ninguna, se recuerda que un artista de electrónica con una influencia tan poderosa como la de Carl.

Pero lejos de aprovecharse de ella, Carl es nuestro Supermán. Consciente de la responsabilidad que tiene en sus manos, a sus 56 años, Carl intenta dejar un legado de unidad y buen rollo y lo demuestra en cada una de sus acciones. Este verano, encabezará el 5to aniversario de A Summer Story, uno de los festivales más grandes y afianzados de nuestra escena, además de sus habituales escarceos por Ibiza. Un servidor se hace a un lado para dejar que el genio de Carl Cox nos ponga unos cuantos puntos sobre las íes. ¡Música, maestro!

¡Hola, Carl! Parece mentira que hayan pasado casi ocho años desde tu portada con nosotros…

¡Ocho años! ¡Y seguimos igual de guapos! (Risas)

(Risas) ¡Es que por ti no pasan los años! ¿Cómo ha sido tu comienzo de 2019? ¿Cómo acabaste 2018?

El año pasado, obviamente el mayor cambio fue no estar en Space una vez más. La gente venía cada año de todo el mundo, peregrinaba a la que era su “iglesia” en la isla. Más allá de eso, la cantidad de fiestas y festivales en los que pincho no han cambiado. También, desde que vivo en Australia, estoy centrado en el Carl Cox Motorsport Team; tengo mi estudio en Melbourne y estoy muy contento con su sonido. También estrené un nuevo sello, Awesome Soundwave, que estamos dedicando a sacar música de artistas de directo. Me gustaría ver más artistas que tengan esta propuesta, así que esa es la idea. ¡Creo que está bien para empezar! (Risas)

¡Hombre! ¡Lo dices como si fuera poco! Además, la WMC está a la vuelta de la esquina. Estás muy involucrado con la organización, con Ultra y Resistance. ¿Qué preparáis este año?

Este año todo el recinto de Ultra se ha mudado de la zona de Bayside a los Cayos. Con esto todo va a cambiar, incluido mi escenario – la Carl Cox Megastructure – que ahora va a ser más amplia, lo que significa que cabrá más gente, habrá más producción, más sonido, más ambiente, más diversidad de DJs… Ultra va a ser realmente increíble este año.

La organización ha trabajado realmente duro para poder seguir su asociación con el gobierno local y la policía. El transporte va a ser un reto, pero una vez lleguen a la nueva ubicación todo el mundo estará alucinado. Y además volveré a hacer mi fiesta disco, el domingo.

Evidentemente te voy a preguntar por lo tus planes este 2019, pero antes tenemos que hacer un repaso por 2018… Tengo que decir que todos alucinamos cuando te vimos en Stonehenge con Paul Oakenfold, nadie se creía como era posible ver un show tan cerca del monolito. ¿Cómo fue la experiencia?

La cosa con Stonehenge es que restringieron el acceso hace tiempo porque ya había demasiada gente. Por eso tuvimos la bendición de poder hacer lo que hicimos, mostrando el monolito, honrándolo y respetando su historia. No hay que olvidarse de que Stonehenge es un lugar de enterramiento y no era el sitio para hacer una gran rave con mucho sonido… pero sí podíamos hacer una disco silenciosa. Invitamos a 50 personas, que se pusieron los auriculares por donde salía la música, todo en silencio, escuchando la sesión.

¿Algún otro momento para destacar?

Otro de mis eventos favoritos fue el set que hice en el Château de Chambord para Cercle. Fue uno de los streamings más vistos de su historia, fue tremendo y yo me divertí muchísimo con los franceses. Hay que tener en cuenta que en ese momento recién acababan de ganar el Mundial de fútbol, así que estaban extra felices (risas). Te puedo asegurar que está en mi top5 de fiestas favoritas de todos los tiempos.

Volviendo a este año, te vuelves a presentar a dos de los eventos más reconocidos del planeta. Burning Man – con el escenario Playground – y Tomorrowland… Yendo en orden, estás haciendo un crowdfunding para financiar el escenario Playground, ¿no?

Llevamos dos años haciendo este escenario y ciertamente, cuesta muchísimo dinero. Yo, por mi lado, solo puedo hacerme cargo de una parte de los costes de lo que llevamos a Playa. Aún así intentamos hacer un buen espectáculo, con grandes DJs como Joseph Capriati o Pleasurekraft este año. Todo lo recaudado va para hacer frente a los costes de producción, aunque no lo paga todo, pero es una gran ayuda.

¿Y qué opinas de las ultimas declaraciones de la organización de Burning Man contra la gente que va a hacer negocio a Playa? ¿O contra los influencers? Han dicho que los buscarán y les denegaran la entrada…

Y deberían hacerlo. ¿Sabes a lo que me refiero? Las reglas son las reglas y están ahí para proteger el lugar, la filosofía y la esencia de lo que es Burning Man. Algunos querían convertirlo en un festival y es que no lo es. Lo que nosotros hacemos es intentar dar una oferta sostenible, con talleres de yoga, pilates, mañana y tarde, y lo celebramos con una fiesta por la noche.

Para nosotros no es un escenario orientado a ser un festival, como sí ocurrió con la gente de White Ocean, que durante los últimos dos años ha hecho justamente eso, aislándose de todo el mundo, poniendo trabas a la entrada de gays, además de cobrar miles de dólares por tomar champagne y caviar en su espacio. Burning Man gira en torno a la sostenibilidad, en lo que puedas traer tú, no al lujo. Nuestro escenario está hecho de materiales reciclados, tenemos que crearlo todo de cero y queremos que todo sea lo mas orgánico posible.

Por otro lado, está Tomorrowland. Este año la novedad está en el concepto que propones: Space Ibiza. Es toda una declaración de intenciones…

(Risas) Durante los últimos dos años, siempre he estado solo una semana y pedía hacer el set introductorio. La gente flipaba porque no es normal verme tocando a una primera hora, con una selección más melódica de house y techno. Solo música para empezar a calentar el ambiente. Lo cierto es que un DJ de mi calibre pocas veces tiene la oportunidad de hacer esto, además soy el único al que permiten extenderse hasta las 3 horas. Me gustan esos retos.

Este año tengo la oportunidad de llevar el nombre de Space a Tomorrowland, por lo que podré hacer un set más habitual, a la hora a la que cualquiera espera verme normalmente. Creo que tener un espacio donde poder desarrollar un sonido que sé que la gente echa de menos, porque ya han pasado dos años sin que Space esté con nosotros, así que va a ser increíble.

Hablaremos de Space más adelante, pero antes te quería preguntar por otro festival en el que tienes gran implicación: el Kappa Futur Festival de Turín. Este año vuelves a ser cabeza de cartel…

Sí. Realmente me encanta trabajar con la gente de Kappa, siempre hacen algo muy especial y único. Ahora han abierto un nuevo espacio en el que voy a estar y tengo muchas ganas. Ya he tocado en su escenario principal otras veces y ahora quería un pequeño cambio, para diversificar mi música un poco más. No es que estuvieran muy contentos con que no pinchara en main stage, pero también hay que darle paso a los nuevos artistas que vienen fuertes, como Amelie Lens, Charlotte de Witte…

No quiero quitar hueco a artistas prometedores que se merecen ese espacio. Estoy contento de poder pinchar una selección diferente, más melódica y desde el corazón. Y agradezco a Kappa por ponerme este reto, que tengo muchas ganas de afrontar.

Tu red de amistades en la escena probablemente sea la más amplia de todas. ¿Cómo consigues llevarte bien con todo el mundo? Sobre todo con la cantidad de intereses y opiniones que se mueven en la actualidad…

Mira, lo que ocurre con mis amistades es que surgen del respeto por lo que he hecho todos estos años, pero también porque sé lo que ha supuesto para todos llegar a donde están. He conseguido conocer a muchos de los artistas que me han rodeado estos años y les he ayudado, y ellos me han ayudado, a llegar a donde estoy y por eso existe un respeto mutuo. Por eso me encanta hacer b2b con Nic (Fanciulli), con Laurent (Garnier), Nicole Moudaber, Dubfire…

¡Creo que acabamos antes si nombras con los que no has tocado todavía!

(Risas) Muy cierto. Como ves, la camaradería y el respeto que existe entre todos es alto. En estos momentos creo que es muy importante que todos vean que somos un bloque, porque es todo por el bien común, un bien mayor.

Es interesante que menciones esto, porque para preparar esta entrevista estuve viendo, entre otras cosas, el documental What We Started (Netflix, 2018), que coprotagonizas con Martin Garrix. Y al principio de documental Martin expresa como para él es muy difícil imaginarse pinchando durante 7 horas o con vinilos. Y, de buena fe, sé que muchos habrán escupido pestes… Mientras es casi reconfortante ver la paciencia con la que le explicas cómo se hacían las cosas cuando empezaste…

Hay una cosa innegable: hay una razón por la que Martin Garrix está donde está y, en cierta forma, veo parte de mí en él. No mucho, pero sí parte. Al final, él ha crecido en la era de internet y en mi época eso ni existía. Los bookings, las fiestas, todo se hacía por lo que comentaba la gente. Mientras que con internet haces un disco y en segundos ya lo tienen al otro lado del mundo, lo han oído millón y medio de personas y te llaman para pinchar en el main stage de cualquier gran festival. Para mí no fue así.

Cuando tu empezaste, Martín no había ni nacido…

¡No estaba ni en la imaginación de sus padres! Pero aquí estamos los dos y creo que ahí está la historia. Yo, cuando me vaya, dejaré un legado, y él también, dentro de 30 años. Así que, desde este momento, tiene 30 años de carrera por delante para llegar a donde estoy yo o superarme. Y cuando se lo decía se podía ver que es una cosa que le asusta (risas). Él admira el hecho de que yo esté donde estoy, viniendo de una época diferente, y te aseguro que cuando decía lo de no saber cómo hago un set más largo de dos horas o con vinilos, lo decía de corazón.

Es legítimo, ¿no? Quiero decir, nació en 1996… Para cuando él empezó a pinchar el vinilo ya no era un formato mayoritario…

Muchos hablan de que los DJs de verdad pinchan con vinilos y todo eso: Los DJs de verdad pinchan lo que sea, con lo que sea. Punto. La gente puede decir lo que sea, pero llevo en esto mucho tiempo y te puedo decir que Martin es el futuro. Él puede hacer lo que quiera, pinchar lo que quiera, y lo que le distingue es la pasión que pone en todo, y su talento.

Toca la guitarra, el piano, puede componer, puede trabajar con quien sea y tiene paciencia. ¡Ahora los artistas jóvenes se molestan porque su habitación en el ático no sea lo bastante grande! Yo, cuando hacía raves, ¡dormía en el coche! ¡No había ni tour manager ni ático!

Tu relación con nuestro país es profunda y longeva. Vienes todos los años y el público te adora. También has apoyado a artistas nacionales, el último: Andres Campo, que publicó el EP ‘Cyclone’ en Intec Digital a finales de año…

Lo cierto es que no importa si algo viene de España, Italia, Francia, Alemania, China o India. Si es bueno, es bueno (risas). Cuando Jon (Rundell) me puso el track dije: “¡Joder, esto es duro! ¡Es la ostia!”. Era maravilloso. ¡Esto tendría que pasar más veces! Si Adam Beyer me hubiese mandado un tema así, sería un disco firmado por Adam Beyer. Pero nos lo mandó Andres. Gran productor, lleno de talento, con un gran sonido, potente. Eso es lo que sentí y por eso lo firmamos.

Estoy muy contento de haber podido publicar la música de Andres y si viene de nuevo con algo así de fuerte, seguro que volveremos a publicarlo. Yo le deseo lo mejor y ojalá volvamos a hacer algo, o que consiga publicar en sellos como Drumcode o cualquier otro. Pero, desde luego, si sigue haciendo cosas como ‘Cyclone’ lo tiene asegurado.

Este año encabezarás en junio el 5to aniversario de uno de los festivales más grandes de España: A Summer Story, que se celebra en la Ciudad del Rock de Arganda del Rey, en Madrid… Será tu primera vez en el festival, ¿no?

Exacto. Y es una de las razones por las que acepté la propuesta de los promotores. Además, me habían pedido varias veces que fuera, pero siempre coincidía con algún otro compromiso. Pero ahora se han dado las condiciones perfectas y es un gran momento para ir finalmente a A Summer Story, ya que esta 5ta edición aniversario es muy especial para ellos.

¿Cómo te acoge la capital?

Madrid siempre ha sido un sitio especial para mí, a la hora de actuar. Recuerdo la primera vez que pinché en Fabrik y pensé: ¿De dónde ha salido este club? ¡Es enorme! Y si ves los videos, en los que salgo pinchando a tres platos, con el público enloquecido, los megatrones a tope… ¡Vaya salvajada! Me encanta pinchar en Madrid.

Desde luego, el feedback del público a tu paso por A Summer Story está siendo muy positivo…

¡Eso me han comentado! Creo que la gente está respondiendo muy bien a mi presencia en A Summer Story y realmente tengo muchas ganas de encabezar su quinto aniversario y, de paso, volver a la ciudad, de una forma diferente, en uno de los eventos más grandes de España. ¡Espero que el público vaya con ganas!

También estarás, en verano, haciendo un evento muy especial para la serie OFFSónar…

Es cierto que iba bastante a Sónar y a los eventos paralelos hace unos años. Y fue genial, pero me di un descanso de Sónar, quizá demasiado largo, y hace dos años volví a una fiesta de Loco Dice, que fue una auténtica locura, al aire libre… Como el año pasado en Brunch-In The Park. ¡Esa fue una pasada! Incluso lloviendo la gente se quedó a darlo todo y realmente fue una locura…

¡Bueno, te lo tuviste que pasar en grande, después de ver el video tuyo con un sujetador en la cabeza que te tiraron desde el público!

(Carcajadas) ¡Y lo atrapé al vuelo, con una mano! ¡La gente flipaba! Barcelona para mí es una ciudad muy especial y, con suerte, la fiesta de OFFSónar va a ser al menos igual de loca…

Sigamos viajando por España y hagamos una parada en el que es, sin duda, el lugar más especial para ti: Ibiza. ¿No te cansas de rollos de una noche [One Night Stand, el nombre de la fiesta de Carl el año pasado]? ¿Te has planteado otra relación a largo plazo?

(Risas) ¿Sabes? Creo que ya experimenté una relación a largo plazo en Ibiza, con Space, y es el momento de más rollos de una noche (risas). ¡Entrar y salir! Dicho esto, es una pena que Space ya no esté, ya que fue el catalizador de lo que soy. Llevo yendo cada año desde 1984 y seguiré yendo sin importar lo que pase. El año pasado decidimos hacer las One Night Stands, que fueron fantásticas.

Este año no podré hacer tantas como me gustaría, así que repetiremos seguro en DC10 con dos fechas – fue mi favorita –, también tendré cuatro fechas con Resistance en Privilege, ya que soy el embajador. Y también voy a pinchar en Ushuaïa Ibiza, en dos fechas.

Hablemos un poco del estado de Ibiza. El año pasado se respiraba un aire extraño, hubo menor afluencia de público, sin contar los problemas con los legisladores locales. Y las elecciones son en mayo. ¿Podría decirse que este ha sido un factor que ha retrasado que lo echéis todo en el asador para traer de nuevo a Space Ibiza?

Es muy difícil hablar de esto ahora, especialmente por el clima político que hay en Ibiza en estos momentos. Lo cierto es que en este momento no se están concediendo licencias nuevas a nadie: bares, clubes, nada. Al final, no importa si eres Carl Cox o Pepe Roselló, no nos van a dar la licencia. Eso significa que no podemos hacer lo que queremos hacer para traer de vuelta el nombre de Space a Ibiza.

Yo soy de la opinión de que si Pepe quiere continuar en esto, él se merece que le concedan la licencia para hacerlo, porque sería algo que atraería mucha atención de calidad a la isla, desde todos los puntos de vista.

¿Cómo ves los cambios que se han estado sucediendo?

¡La escena está muy bien! Todo son ciclos. Si tienes 18 o 19 años y es la primera vez que vienes a Ibiza, estos clubes te van a dejar impresionado. El sonido de Hï, las luces; que Ushuaïa sea al aire libre y quepan 8000 personas… ¡Les va a impresionar! Pero lo que había antes era un ambiente más distendido, más disfrutable, la gente no se gastaba tanto dinero, pero pasaba más tiempo. Ahora está el VIP y la “zona general”. ¿Zona general? ¿En serio? ¿En un club? Todo el mundo debería estar en la “zona general” porque eso era lo que construía el legado del club. Esto ha cambiado mucho.

¿Y a nivel político?

No hay mucho que podamos hacer con los cambios que se están sucediendo ahora. La única solución es reconocer que las fiestas en la playa pueden molestar, pero las autoridades tienen que permitir que ciertos lugares sigan ofreciendo lo que hemos creado en la isla todos estos años y que ha permitido a Ibiza situarse como lo que es hoy. Habrá que ver cómo van las elecciones y veremos qué pasa.

Y si conseguís la licencia, ¿cómo vais a proceder? ¿Tenéis una ubicación?

Si la conseguimos, solo hay uno o dos emplazamientos donde podríamos recrear Space. Mi idea es reconstruir lo que era todo el hall de entrada, así que la gente que venga y que no haya estado en esa icónica parte del club, pueda sentir lo mismo que sentíamos todos en el original.

No podemos traerlo de vuelta, pero si que podemos revivir lo que representa. Y que sepas que lo tenemos todo listo para empezar, todo está en standby… ¡Solo necesitamos la licencia y todo se pondrá en marcha!

Bueno, Space fue la punta de lanza de Ibiza durante muchos años. Quizá la isla necesite algo que lidere de nuevo la escena, para despertar el entusiasmo. Quizá el norte se ha perdido un poco…

Es un hecho que ese ambiente especial se ha perdido, entre muchas otras cosas por la progresión del mundo. Hace años no importaba si el sitio se llama Space, Amnesia o lo que sea, la gente iba y bailaba con sus amigos. Ahora el gran enemigo es el smartphone. Puedes estar haciendo tu mejor set y ves el mar de flashes, la gente haciéndose selfies o directamente mirando el móvil. No puedo entender cómo gracias al progreso nos hemos convertido en un ejército de zombis.

Ahora vives en Australia, en Melbourne. Hay muchos tópicos sobre lo difícil que es vivir allí, por la cantidad de animales peligrosos – especialmente las arañas de gran tamaño –. ¿Cómo vives este tipo de peculiaridades?

Si te soy sincero, ¡No muy bien! (Risas). ¡Cuando veo una araña o una serpiente, huyo! No queda otra más que pedir ayuda, cuando ves una araña que es como mi cabeza de grande (risas). Pero al final, te acabas acostumbrando. He encontrado la paz y lo hermoso de Australia, ya llevo 14 años, aunque aún no soy residente permanente, pero espero que en 2 años pediré mi residencia y me mudaré definitivamente.

Seguiré visitando Europa, pero Australia será mi casa. Aquí tengo casi toda mi vida, mi equipo de automovilismo, mi colección de coches… puedo viajar a Nueva Zelanda, a Tasmania, Australia es enorme y sigo descubriendo el país y el clima es mejor que en Inglaterra…

Justmente, al principio de la entrevista, nos hablabas del Carl Cox Motorsports Team (CCMS). Sé que esta es la realización de uno de tus grandes sueños, como gran aficionado al mundo del motor. ¿Cómo surge ese proyecto?

Carl Cox Motorsports es un proyecto basado en Nueva Zelanda, en un lugar llamado Teretonga, y lo administra Gavin Sokolich. Todo empezó con una carrera de motos vintage, en la que participamos con una Suzuki GSX 750, y que tuvo lugar en el circuito de Philip Island, hace 5 años y nos fue muy bien.

Al equipo de sidecar le iba muy bien en Nueva Zelanda y conseguimos que compitiese en la legendaria carrera Isle Of Man TT, que fue fenomenal. Lo gracioso de esto es que a pesar de llevar mi nombre, mucha gente no asocia el equipo a mi persona. Mucha gente dice: ¡Joder, de verdad eres tú! Y me preguntan porqué me gusta y la razón es que es algo tangible, es algo que puedo tocar. Puedo hablar con los pilotos, con el resto del equipo. No es como la Formula1 o Moto GP, donde el espectáculo está alrededor de la carrera.

¿Y cómo va?

En cinco años hemos pasado a tener 10 motos compitiendo en diferentes categorías; 3 sidecares; esponsorizamos a Michael Dunlop – de la dinastía Dunlop – en la TT de la Isla de Man; tenemos nuestro propio corredor, Jay Lawrence, neozelandés, en el que tenemos muchas esperanzas; también hay gente de Australia, como un nuevo corredor que acabamos de firmar, Tom Bramich, que tiene mucho talento y que correrá en la carrera de World Super Bikes 300, que se televisa.

También tengo mi propio coche de carreras drag, muy rápido en el cuarto de milla y que piloto yo, ¡que acelera de 0 a 320km/h en siete segundos! Eso me convierte en el DJ más rápido del mundo (risas) y espero ir más rápido en el futuro.

¡Son muchas categorías!

Sí, pues también competimos en subida de pendientes con todoterrenos y competimos en circuitos con mi colección de muscle cars históricos, como mi Coxy Turbo V8 Capri, el Plymouth Roadrunner 572 Hemi de 1969, el Holden Premiere o mi Mustang de 1969. Gran parte de esas carreras las corro yo, pero también estamos buscando pilotos jóvenes y prometedores para esponsorizar. También organizamos un evento en Nueva Zelanda que se llama la Carl Cox Cup y ¡quién sabe! ¡Igual de ahí sale el próximo Valentino Rossi!

¡Tiene que ser una inversión grande!

No me importa invertir un dinero si realmente se crea un lugar donde estos deportes pueden prosperar y brindar una oportunidad para que la gente joven pueda crecer. Si queréis saber más de Carl Cox Motorsports podéis visitar nuestra web o nuestro Facebook, para más información. Realmente me encanta poder tener algo fuera de la industria musical a lo que poder dedicar mi tiempo y que disfruto de igual manera, aunque la inversión sea fuerte – neumáticos, repuestos, combustible, sueldos, pilotos, alojamiento, vuelos, etc.

Al principio no sabía que iba a ser tanto, así que tuvimos que buscar sponsors: una empresa que se llama Patch, de apósitos; Ultra Music esponsoriza uno de mis coches; y luego hay algunas marcas que nos echan una mano con los lubricantes y esas cosas.

Finalmente, ¿Qué más tienes entre manos este año, Carl?

Estoy muy contento con la dirección que está tomando mi música, sobre todo con el lanzamiento de ‘Dark Alleys’, a Yousef le encantó y con los tremendos remixes de Nic Fanciulli y Deetron. Ahora voy cada vez más al estudio, así que va a haber mucha música nueva este año.

Acabo de terminar un remix para Freemasons que se llama ‘It Is What It Is’ y la gente está flipando. Creo que es mi mejor remix hasta la fecha. Además, Pete Tong publicará un remix que hice a un grupo de música aborigen australiana llamado Yothu Yindi, y que para mí, viviendo en Australia, es algo muy especial. Nada de álbumes, por si querías preguntarlo (risas)…

Pues es una pregunta que hago mucho, si el artista se siente más cómodo en formatos largos o cortos. Pero en tu caso está claro…

Sí. Siempre se ha dicho sobre mí que: “Carl es un DJ impresionante, pero a la hora de hacer música ya no es tan bueno”. Eso está bien, es una opinión, aunque algunas veces sientes que ponen en duda tu habilidad para hacer música. Yo no hago música para Beatport, solo la hago para mí mismo y la gente que baila delante de mi.

Recuerdo que hace poco estuvieron KiNK y Bloody Mary en Australia y vinieron a mi estudio. Y KiNK me dijo que uno de los discos que más le habían influido para dedicarse a la música  fue mi álbum, mi primer disco, ‘At The End Of The Cliché’. Y me quedé como perplejo, pensando tiene que estar de broma. ¿No fue Robert Hood, no fue Laurent Garnier?. Y me dijo que no, fue mi disco. ¡Un genio!

Carl, ha sido un auténtico placer. ¡Nos vemos este verano!

El placer ha sido mío. ¡Nos vemos!

* Extraído de DJ Mag ES 098


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